“La mara” (Rafael Herdia)

2) La temática subyacente de la novela „la mara“ – La mara Salvatrucha

           a) la formación

A principios de los años 80’ llega a los Estados Unidos, principalmente a LosAngeles, ungrupo numeroso de inmigrantes salvadoreños que escapaban de las sangrientas guerras internas que vivía El Salvador. Algunos de estos jóvenes forman las agrupaciones que tomarían el nombre de “Maras” y cuyas dos vertientes principales serían la “Mara Salvatrucha” (MS 13) y la Mara 18 (MS 18).  La palabra “mara” deriva de las hormigas marabuntas en alusión a la forma en que éstas se expanden, invadiendo y devorando todo lo que encuentran a su paso. La palabra Salvatrucha estaría formada por El Salvador y “trucha”, expresión que define al sujeto que es hábil o astuto para escaparse de la policía. Sus miembros son conocidos como mareros. Con el tiempor, otras comunidades latinas se van sumando a las maras, en particular nicaragüenses, guatemaltecos, hondureños, ecuatorianos, mexicanos y peruanos. 

Las maras surgen en un principio como organizaciones de protección del barrio o la calle en la que se vive y para impedir que bandas provenientes de otros barrios se apoderaran delcontrol o el dominio de la zona. En los Angeles de aquel entonces había una guerra de razas entre blancos y negros que provocó las agrupaciones de los inmigrantes centroamericanos.

El carácter especial de estas bandas es el uso abierto y sancionado de la violencia, ya sea como protección o como agresión, y la práctica sistemática del delito.

La pertenencia a una mara le otorgó a muchos jóvenes desocupados, sin familia, sin documentos y provenientes de hogares dispersos por la guerra civil y la miseria, una identidad. El Barrio, la “clica”, con su forma de vida denominada “la vida loca” se transformó en una razón de ser y un lema: “Por mi madre vivo, por el Barrio muero”.

 b) después de la repatriación

La reacción del gobierno estadounidense, al comprobar la gravedad de la situación, fue encarcelar y repatriar a los miembros de estas organizaciones. Ya poco después del fin de la Guerra Civil en El Salvador, que se logra con los Acuerdos de Paz de Chapultepec en 1992, el Servicio de Inmigración y Naturalización de los Estados Unidos eliminó las cláusulas que otorgaban a los salvadoreños la condición de refugiados de guerra.

En el año 2000 los gobiernos estadounidense y salvadoreño firman un acuerdo por el cual el país del norte se reservaba el derecho a deportar a todo ciudadano salvadoreño que cometiera delitos. El hecho de que estos delincuentes, muchos de ellos excombatientes o exguerrilleros con experiencia en la construcción de armas caseras, volvieran a sus países de origen, permitió que se organizaran las maras en estas naciones, copiando el modelo de las pandillas en California y creando así una organización criminal trasnacional con sede en los Estados Unidos pero con bases operativas en los países centroamericanos.

 c) sus marcas distintivas

Los símbolos de la Mara Salvatrucha son el numero 13 y las letras MS, que suelen tatuarse  junto a otros motivos, en diferentes zonas del cuerpo. Lo mismo con el número 18, en el caso de la Mara rival. Sus integrantes se distinguen por tener el cabello rapado, pantalones muy holgados y el cuerpo decorado con tatuajes, sobre todo en los brazos, pecho, espalda y rostro. En las maras de frontera (Guatemala- México) algunos de los cabecillas se distinguen por tatuarse una lágrima por cada vida cobrada.

Los integrantes de las maras son jóvenes de entre 12 a 35 años, aunque se da el caso de que ninos de hasta 9 años de edad se integran a estos grupos. Además de identificarse con los tatuajes, utilizan una especie de código gestual que denota pertenencia.  Suelen también “marcar” sus zonas de control con graffitti, con símbolos que denotan la clica que “gobierna” la zona.

 d) ingreso y abandono

El ingreso a la mara asume distintas formas según la región o el país. Una de las ceremonias de iniciación en la Mara Salvatrucha es que el candidato soporte 13 segundos de golpiza. En este ritual llamado “brincamiento” el candidato se debe pelear con tres pandilleros y en algunos casos con cinco. Otra de lasobligaciones sería matar a un miembro de una organización enemiga.

Las maras son agrupaciones estrictamente jerárquicas, a pesar de semejar “fraternidades”. Los cabecillas son, en general, quienes han demostrado mayor sangre fría en la práctica de los delitos, o quienes poseen una mayor capacidad de liderazgo.

Cuando se ingresa a la “clica”, se ingresa para toda la vida. No está permitido el abandono de la misma, que es considerado como “deserción”. Es aceptado, sin embargo, que los jóvenes que pasan los 30 años lentamente vayan alejándose de la actividad delicitiva –”calmarse” o “frenar”-, por lo menos los pocos que tienen la fortuna de no haber terminado en prisión, en el hospital o en el cementerio.

La violencia de las maras es brutal, impiadosa, injustificada y, sobre todo, visible. Los jóvenes integrantes de las pandillas viven en la calle, ostentan sus cuerpos tatuados y no ocultan su acceso a las armas o su afición por las drogas.

En familias donde reina el desempleo, el alcoholismo y la violencia, los niños y jóvenes que no quieren o pueden permanecer en su casa tienen una sola alternativa: la calle. Y ya en la calle son presa fácil de las clicas, que les ofrecen una identidad y la ilusión de pertenecer a una „familia“.

La mayoría de los jóvenes integrantes de las maras acaban tarde o temprano en la cárcel. Se calcula que cerca del 70% ha cumplido, alguna vez, una condena de prisión. La mayor parte por delitos de asalto, maltrato u homicidio.

De entre los jóvenes que han pertenecido a la mara más de cinco años, 8 de 10 quieren alejarse, pero es un deseo enormemente difícil de realizar, puesto que son jóvenes “marcados” por sus tatuajes y su dependencia de la droga. No tienen trabajo y las escuelas se niegan a recibirlos. Carecen de familia, vivienda y una red social y familiar que los apoye.

 e) la mara en la zona fronteriza de México y Guatemala

Según cifras de abril del 2006, existirían cerca de 80.000 pandilleros en Centroamérica, principalmente en El Salvador, Honduras yGuatemala. Pero las maras se reproducen también en todo México y desde allí muchos intentan penetrar continuamente a los Estados Unidos. Se calcula que en México hay 10.000 jóvenes pertenecientes a las Maras, en su mayoría en el estado de Chiapas.

La franja fronteriza México-Guatemala les brinda a las maras un espacio para actuar con mucha impunidad, lo que los llevó a establecerse y crear un imperio del terror no sólo contra los migrantes sino también para las poblaciones fronterizas de ambos países. La ciudad guatemalteca de Tecún Umán, que funciona como embudo de los muchos migrantes que sueñan con probar fortuna en el país del norte, es considerada como un nido de maras. En menor escala, lo mismo sucede en Ciudad Hidalgo, ciudad fronteriza del lado mexicano.

La táctica de los mareros es la siguiente: mezclarse con los migrantes en los trenes de carga, a los que éstos, tramo por tramo, van ascendiendo. Durante el viaje se identifican a quienes lleven consigo dinero u objetos de valor, y a los que son más vulnerables, a causa de su edad o de su sexo. Eligen luego el momento más propicio para actuar: los lugares de cruce clandestino, espacios de evasión de los controles migratorios o los espacios donde los migrantes se concentran y refugian, como ser casas abandonadas o estaciones de ferrocarril.

A la primera oportunidad, atacan, asaltando y robando dinero, pertenencias y hasta la ropa y los zapatos de las víctimas. También sucede que obligan a los migrantes a pagar por la “protección” que les otorgarían contra maras contrarias o contra las acciones de las autoridades. Actúan generalmente armados con cuchillos, machetes u otros objetos punzantes, y casi sin excepción, lo hacen bajo el influjo de estimulantes, drogas y alcohol.

Los migrantes se internan a las zonas de descampado para poder evadir los controles migratorios, pero en estas zonas imperan las maras. Muertes, heridas y violaciones son delitos cometidos a diario. Las maras fronterizas actúan en grupos más pequeños, sin un asentamiento fijo, actuando indistintamente en ambas zonas de las fronteras, lo que las hace más difíciles de ubicar y combatir.

Aparte de las maras fronterizas existen muchas organizaciones más de este tipo en distintos puntos de México. Principalmente se expanden siguiendo el trayecto del tren de la frontera: desde Tecún Umán en Guatemala, con Suchiate, Chiapas, a Coatzacoalcos y Veracruz.

 3) Analisis de la obra „la mara“

La novela está ambientada en las mencionadas ciudades fronterizas Tecún Umán (Guatemala) y Ciudad Hidalgo (Mexico), en donde actua la Mara Salvatrucha asaltando los emigrantes centroamericanos que intentan ingresar a México para seguir después su viaje hacia los Estados Unidos. El ambiente fronterizo expuesto arriba es el fondo de esta novela. El autor presenta un variado cuadro donde se muestran las más variadas realidades culturales de la zona y sus acercamientos a las creencias mágicas de los pueblos indígenas y a las manifestaciones religiosas sincréticas en que el cristianismo tiene no poca importancia.

Las dos ciudades mencionadas están divididas solo por el rio Suchiate. Como pocos tienen la suerte de no ser sorprendidos o debilitados por los innumerables obstaculos para seguir el camino, a menudo, los emigrantes son devueltos hacia Guatemala, en espera de nueva oportunidad. Este fenónemo genera una población flotante en Tecún Umán. Allá la gente con sus pocos ahorros se ven obligado a la prostitución, al trafico de drogas etc. A pesar de todos peligros, en el camino y en Tecún Umán, los indocumentados siguen intentando la aventura porque consideran que los riesgos son menos que el infortunio de regresar a la condición económico-social que dejaron atrás.

La novela „la mara“ convíerte esta realidad sociológico-político-geográfica en literatura. Al respeto hay que destacar el eje Tecún Umán – Ciudad Hidalgo donde parece reducirse el espacio recorrido vertiginosamente por los centroamericanos. Esta última ciudad guatemalteca se convierte en el punto céntrico de un fatidico laberinto que condena al viajero a regresar siempre ahí. Intentos de ir mas alla de Ciudad Hidalgo terminan por regresar al emigrante nuevamente a Tecún Umán. El tiempo parece no avancar, paralelamente con el espacio.

De todo ese proceso es testigo vidente Ximenus Fidalgo, quien es una especie de adivino a quien todos van a consutar y que se ha establecido en Ciudad Hidalgo. A través del ejercicio visionario de Ximenus, el narrador nos comunica la mirada de la realidad, mirada construida a su modo, es decir, desde una óptica mágico-profética desoccidentalizada, de manera más cercana que las literaturas sociológicas de la realidad centroamericana.

La omniscencia del narrador es la omniscencia de Ximenus. Es decir, la mirada que conoce al mundo desde „ambos lados del rio, de la frontera“. El rio contiene en si mismo la doble cualidad simbolica de ser recelacion y condenacion. Para él que no lo conoce es perdición. Ximenus lo observa, Ximenus lo conoce. Y por eso él es reconocido en su autoridad para determinar el tiempo favorable, que , en caso de los emigrantes, se materializa en el momento justo para intentar el paso hacia el norte.   El conocimiento de Ximenus divide el mundo entre dos tipos de seres: los demás y él. Los que intentan subirse al tren que va de Ciudad Hidalgo hasta Veracruz y él.

Cita: „Ximenus sabe lo que susederá a lo largo del viaje. Desde la semisombra de su consultorio puede ver persecuciones, atracos, romances, huidas y mucha sangre, pero esa cinta de oscuridades a flor de viaje aún no la conocesn aquellos a quienes la esperanza obliga a seguir corriendo tras las luces tinales del convoy […].Ximenus ve a los que van sobre el tren. Percibe la envidia que aflora desde las otras sombras que corriendo a los dos lados, siguen en su terco empeño de subirse, evitando el jirón de los arbustos. (14-15)“

Ximenus conoce eso y todas las desventuras de los emigrantes, pero conoce sobre todo, „como y donde actua la Mara Salvatrucha“(16)

Por todo esto, la importancia de Ximenus Fidalgo está dada por que ofrece la posibilidad de una voz narrativa en tercera persona que habla con pleno conocimiento, pero focalizada desde la mirada particular de un personaje. El relato parece ser un día de Ximenus, un día en donde ocurren múltiples evocaciones que no avancan ni en el espacio ni en el tiempo. Luego la novela trata paradójicamente de un suceder de historias que no termnian, pero que, en su no detenerse, revelan la única y paralelizada historia de los desheredados, es decir, de aquellos que van y vienen pero nunca pueden avanzar. Tiempo futuro es Estados Unidos, tierra de abundancia y promesas siempre lejanas. Tiempo presente, eterno tiempo hoy, tiempo paralelizado que no avanca es Tucún Umán.

En fin, el tren, al que quieren subir los migrantes en para llegar a Veracruz, es símbolo del tiempo que avanza una vez atravesada la frontera de Guatemala y México. Pero también conlleva riesgos de toda índole de los cuales no es posible tener noticia cierta en forma anticipada. El tiempo que avanca es un tiempo peligroso, en que se puede encontrar la muerte o tener devolver hacia el pasado.

Las pandillas de las Maras dominan la zona frontera y todo lo que sucede ahí. Por lo tanto, la novela más que detenerse en crímenes particulares se preocupa de narrar un clima de violencia al que pocos se pueden sustraer. Los componentes son variados: tráfico de drogas, prostitución, coimas, policías y consules corruptos. Todo con una moralidad  que está ordenada por principios ajenos a los tradicionales. Ante esto, no queda más que intentar sortear las aventuras y los desafíos y salvar su vida a cualquier costo

Esta estrategia narrativa plantea múltiples historias de personajes que cumplen su rol tratando de sacar el máximo provecho o de sortear las dificultades.

 4) La asignación a la literatura neopolicial

La literatura neoplicial tiene su punto de partida en 1976, ya que en este ao se publicaron dos novelas mexicanas paradigmáticas del genero: Dias de combate de Taibo II y en el lugar de los hechos de Rafael Ramirez Heredia. El neopolicial es marcado por los siguientes aspectos:

–        Caracterización de la policía como una fuerza del caos, del sistema barbaro, dispuesta a ahogar a los ciudadanos;

–        presentación de un hecho criminal como un accidente social, envuelto en la cotidianidad

–        énfasis en el diálogo como conductor de la naccación;

–        gran calidad en el lenguaje, sobre todo en la construcción de ambientes,

–        Personajes centrales marginales por decision

–        denuncias y críticas en contra del estado

–        indagacion doble (del hecho criminal y de la sociedad en que se produce)

–        vehículo narrativo de interés político y social,

–        novela explicadora de la realidad nacional,

–        temas asociados a la explotación y a a la violencia institutionalizada,  a la corrupción y las redes de poder

La sensiblildad política y social de Ramirez Heredia lo llevaron a denunciar en sus relatos la frustración que le producia el desorden y la corrupcion en mexico. Por lo tanto Ramirez Heredia suma, a las caracteristicas señaladas, una nota particularmente „latinoamericano“, puesto que, al menos en esta obra, da un lugar predominante al influjo que tienen en la realidad latinoamericana las creencias en poderes vinculados a la naturaleza, la magia, la religiosidad popular, la videncia de los santones y adivinos.

 5) Conclusión

La novela la Mara centra su atención en el estudio del contexto social en que es producida. La presencia de la Mara Salvatrucha eleva una nueva ley por encima de la ley social que rige tanto a Guatemala como a México. El proceso es laberíntico y cíclico: el migrante llega a Tecún Umán y está condenado a morir cerca o a volver siempre a ella. En la frontera son visibles el tráfico de drogas, de influencias, de sexo, de especies humanas. Todos estas características permiten clasificar esta novela de Rafael Ramirez Heredia al genero llamado neopolicial.

La novela asume una postura al lado de los desheredados, los que pertenecen a ningun sistema, sólo individuos que caminan incansablemente en medio de los peligros en la zona frontera, que son deportados una y otra vez por la Mara, por esta nueva ley que se impone sobre todo orden tradicional. Es la ley de los tatuados miembros de la Mara Salvatrucha.